Diseñada para Brent Cross Town por el estudio interdisciplinar NEON, la Neighbourhood Square Fountain reinterpreta la fuente pública tradicional y la convierte en una forma escultórica contemporánea. Para este proyecto, ha sido seleccionado el Solid Surface HIMACS por su precisión, durabilidad y capacidad para integrar color, agua y complejas geometrías en un solo elemento.
Tradicionalmente, las fuentes urbanas han formado parte del corazón de barrios, pueblos y ciudades, creando puntos de encuentro emblemáticos para su comunidad y visitantes. Además de mostrar las cualidades relajantes y multisensoriales del agua, también destacan la personalidad única de cada ciudad, al combinar arte y arquitectura para el espacio público.
Para Brent Cross Town, una nueva ciudad residencial del norte de Londres y desarrollada por Related Argent y el Ayuntamiento de Barnet, se encargó al estudio NEON la creación de una instalación icónica para su Neighbourhood Square. El diseño, dirigido por el arquitecto Mark Nixon y la artista visual Viliina Koivisto, cuenta con un enfoque que considera la identidad de la comunidad y la interacción social, garantizando al mismo tiempo una infraestructura robusta, de bajo mantenimiento y respetuosa con el medio ambiente, además de emocionalmente significativa.
«Nos interesaba crear una pieza que pudiera alternar lo contemplativo y lo lúdico, dependiendo de cómo las personas decidieran interactuar con ella. La fuente ofrece momentos de calma a través de su sonido y movimiento, pero también invita a una interacción ligera y divertida, especialmente para los niños. Esa dualidad nos parecía importante para un espacio público como este», explica Mark Nixon, de NEON.
HIMACS, en vibrantes y estimulantes tonos verdes y turquesa, fue el material elegido por diversas razones, tanto estéticas como prácticas. El llamativo diseño presenta una serie de placas superpuestas y afiladas que guían el agua hacia abajo, con ménsulas radiales que sostienen sus bordes. A su vez, el suave desplazamiento de las placas introduce una asimetría tranquila que ofrece múltiples perspectivas al observar la escultura desde distintos ángulos. Estas superposiciones también generan diversas cascadas, enriqueciendo la experiencia sensorial del agua en movimiento.
El proyecto requería un material capaz de garantizar precisión, rendimiento y durabilidad. HIMACS ofrece no solo la sofisticación técnica y estética necesaria para materializar estas geometrías tan exigentes, sino también la resistencia, estabilidad cromática y resistencia a la intemperie necesarias para una instalación exterior de este tipo. Su durabilidad y fácil mantenimiento aportan tranquilidad a largo plazo, mientras que la posibilidad de reparar y reutilizar el material mejora la sostenibilidad y el ciclo de vida de la instalación.
















































































